Solo aquellos seres que alguna vez hemos caído a un abismo podemos resurgir con alas nuevas y emprendemos viajes largos y prodigiosos. “


Para Morena:

No es tu culpa, pequeña, ser marginada por la sociedad que vio indiferente tus problemas, tu tristeza. Niña, no llores por algo tan tonto como que aquellas a las que llamaste amigas no fueran a tu fiesta de cumpleaños. No es tu culpa que el mundo sea tan cruel con los desfavorecidos, que no hagan marchas en tu nombre; por quienes, como tú, no tuvieron opción a decidir.

Por favor, no te culpes por tu madre a quien otras mamás consideran una descuidada y que por ello alejaron a sus hijas. Tú no tienes nada de malo, ella tampoco. Algunas personas ignoran que un ataque de este tipo puede ocurrir hasta en sus propias casas de quienes menos lo esperan. Tu madre solo siente impotencia. Es probable que, así como tú, se pregunte dónde está la igualdad.

Hoy, muchos tomarán tu caso y lo ventilarán por ahí como ejemplo de lo cruel que es el mundo, te utilizarán en su discurso, que los hombres son lo peor que existe, que te dirán que debes ser dura con ellos y que jamás confíes. Pero, mi dulce pequeña, no todos los hombres son iguales, así como no todas las mujeres son buenas. Eso lo irás notando con el tiempo cuando dejes de sentir miedo. Hay hombres y mujeres que han vivido lo mismo y ¡vaya que también han sufrido mucho! No estás sola.

Tu vida ha cambiado, lo sé. Es duro tratar de explicar los cambios que ocurren en tu mente, en tu cuerpo, en tu espíritu vulnerado. No obstante, no pierdas la esperanza. Hay personas que saben bien que no todos pueden saber a ciencia cierta lo que les ha pasado. Pequeña, no dejes que nadie, ni sus pensamientos o ideologías, intenten sabotear tu propio raciocinio.

Mi niña, no te pido que lo olvides o que lo pases por alto. Es evidente que, desde ahora en adelante, no podrás dejar pasar las injusticias cuando las veas, habrás desarrollado un olfato agudo para estas. Como un ave lograrás identificar desde lo más alto los peligros. ¿Y sabes por qué? Porque solo aquellos seres que alguna vez hemos caído a un abismo podemos resurgir con alas nuevas y emprendemos viajes largos y prodigiosos. ¡Serás esas aves que guían al resto, no hay duda!

Vamos, princesa, intenta no llorar y sonríe porque nadie excepto tú puede alcanzar la verdadera felicidad. Recuerda esto: tú eres única dueña de tu pasado y tus experiencias, ¿por qué dejarías que alguien más decida sobre tu futuro? Si ya te robaron una de tus decisiones más importantes en la vida, no dejes que otros lo hagan de nuevo con sus ideologías. Sé dueña de ti misma bajo tus propias reglas.

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