Él, 17 años mayor que yo, ha vuelto a pedirme matrimonio. No es la primera vez porque es incansable pese a mis negativas. Con mi evidente falta de romanticismo en los últimos años, hoy recordé este tema de enamorarse de personas mayores. Un tema que muchas de mis amistades me han tomado por broma.

Desde que tengo uso de razón, mi preferencia por hombres con bastantes años de delantera ha sido muy notoria. Pero nadie escoge quién le gusta ¿o sí? Desde el jardín de niños he sentido atracción hacia personas mayores que yo. El primer chico que me atrajo seriamente tenía 21 cuando yo tenía 13. Ya en la universidad, tener uno que otro profesor de amor platónico siempre ha sido un dilema, especialmente cuando quería prestar atención a la clase.

A grandes rasgos, descubrí varios puntos que significan mucho para mí. Descubrí que mi gusto es intelectual y no físico. ¿Alguna vez oyeron de los sapiosexuales? Creo que es mi caso; soy de las personas que se ve sumamente atraída por quienes gozan de un intelecto increíble.

También por la experiencia de vida. Escuchar historias de viajes, de anécdotas suenan muy bien. Siempre he aprendido de ellos por su manera de expresarse y su autonomía. Si escuchara ese tipo de historias viniendo de alguien de mi edad o menos, simplemente no podría creerlas y sentir las mentiras me cae muy mal.

Noté el aspecto físico, de igual modo. Lo que socialmente ha sido considerado poco estético como las canas o las arrugas que se asoman a los ojos, para mí son símbolos de haber atravesado el mundo. Ningún corazón es más hermoso que aquel que ha sido remendado y, por supuesto, la piel tampoco lo es. Un hombre mayor que enfrenta el  paso del tiempo con soltura es lo más hermoso que existe.

Su grandilocuencia, experiencia de vida, madurez, tranquilidad para sobrellevar el mundo, la capacidad de contemplar diferentes escenarios desde diferentes perspectivas, me han seducido enormemente. Sin embargo, pese a que mi gusto y atracción siempre me ha llevado a solo declararlos, no suelo optar por emprender el camino de la conquista.

¿Por qué? Quizás comprendí que en el amor como en la vida, cuando algo te encandila no es precisamente por que sea lo que necesitas. A veces, y solo a veces, solo es mejor contemplarlo y dejarlo pasar hasta que la vida se disponga a brindarte lo que es mejor para ti.

Esta tarde, él volvió a escribirme. “Las puertas de mi vida siguen abiertas para ti“, dijo. Pero, aunque él parece ser lo que necesito, las apariencias pueden engañar y hay que saber distinguir lo que es realmente mejor para una. Si algo me queda claro de mis experiencias pasadas es que del amor no se vive y a pesar de sus años, aún no lo tiene claro.

Dime lo que piensas...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.